No fue buena la primera sensación producida al ver la portada de este libro, con la imagen de esa bicicleta de incómodas ruedas que producen mareo de sólo imaginártelas rodando. Su título, «Aporta o aparta», parece una oda al egoísmo en su versión imperativa, por no hablar del subtítulo « Elimina de tu vida todo lo que no te deja avanzar», otra orden directa a sumar al total de obligaciones diarias, y que para más inri, te coloca al nivel del creador del mundo; has de saber «todo» lo que se supone «que no te deja avanzar» , y en caso que lo ignores, ¡oh, milagro de los milagros!, leyendo sus páginas lo averiguarás. Por si fuera poco con lo anterior, la información que nos brinda la solapa de la portada, respecto a su aparentemente joven autora, es que tras licenciarse en Psicología, ejerce en sus consultas de Barcelona, Valencia y Mallorca, y que «además posee diversos másteres». No sé si a algún tipo de lector le impresionarán este tipo de informaciones inconclusas, tan asoc...
Las historias de la gente de campo han de contarse con la sencillez y cercanía precisas para disfrutarlas sin necesidad de recurrir a interpretaciones o tecnicismos que las desvirtúen; El corazón de los caballos está narrado con esos criterios. Pablo Hermoso de Mendoza , el hombre que cambió la concepción del toreo a caballo, se apea del mismo para deleitarnos con una aventura real, que, más que una temprana autobiografía, es un compendio didáctico y muy ameno, orbitado alrededor del caballo; doma, crianza, anatomía, veterinaria, equitación, psicología y muchas caricias, «la violencia no sirve de nada en este mundo, y menos con estos animales». De familia muy humilde, Pablo se enfrentó a la vida escolar (y militar) con la rebeldía de un potro sin domar en manos de un mal domador; «para mí tanto la escuela como el cuartel fueron dos cárceles en las que nunca entendí por qué tenía que estar encerrado» . La relación con su padre, tratante de profesión, era dura para un ni...
«Obtuve en Chile un revólver calibre 22. Lo he probado. Funciona. Está bien. No será fácil elegir el día, hacerlo.» El 5 de noviembre de 1969, José María Arguedas fecha la última carta que escribe a su editor Gonzalo Losada, dejando como posdata estas palabras. El tambor de aquel artilugio de muerte aloja la bala predestinada a acabar con su vida. El día 27 del mismo mes, el escritor apurimeño redacta un último escrito dirigido al rector y alumnado de la Universidad Agraria La Molina, explicando los motivos de la fatal decisión, extendiendo agradecimientos y disculpándose por elegir esa institución para consumar el acto. Al día siguiente, en nota aparte a este último escrito, aclara por qué marcó esa fecha en el calendario; luego apretó el gatillo. Para comprender la importancia de El zorro de arriba y el zorro de abajo hemos de conocer el simbolismo de la antigua narración indígena que lleva por título, así como tener presente el estado mental del autor al redact...
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